Adrian Suar

Adrián Suar es un símbolo de los años ’90. El exponente del individuo que llegó, el modelo del nuevo rico. La mediocridad frecuente que se ve coronada de gloria. Cuando Suar habla se percibe una pobreza conceptual que ni siquiera Tinelli tiene. Y no soy justamente defensor de Marcelo Tinelli, el ministro vitalicio de des-cultura nacional. Pero Suar se presenta con una frivolidad más sofisticada, como quien tiene algo muy importante para decir.

Suar habla en un programada patéticamente armado, se ríe, trata dificultosamente de elaborar una idea, se le iluminan los ojos al hablar de su líder corporativo, se burla de manera insípida, y al mismo tiempo intenta mostrarse relajado, inteligente, conciliador.

Suar es un recuerdo viviente de la década menemista, un viaje al pasado.

 

Sobre el fallecimiento de Steve Jobs

Súbitamente, todos, bueno casi todos, al parecer se han vuelto idólatras y conocedores de Steve Jobs y amantes de Apple con el lamentable deceso del cofundador de Apple. Estaba pensando en escribir algo al respecto, pero encontré que alguien ya lo había hecho y muy bien por cierto (combina claridad, síntesis y respeto por el fallecido sin callar convicciones) , así que  creí que sería muy bueno compartirlo:

Solamente dos observaciones para poner en contexto el excelente artículo:

  • A pesar de la creencia popular, no fue ni Apple ni Steve Jobs los inventores del mouse, sino que fue creado por Douglas Engelbart y Bill English. Es decir nuestro genial Steve Jobs (dicho esto sin ironías) tomó ideas de otros.
  • Apple usa DRM (aunque no en todos los casos). La gestión de derechos digitales (DRM) que menciona el artículo es repudiada como anti-competitiva por organizaciones interesadas en la libertad de expresión y derechos de los usuarios.  (Leer este artículo por ejemplo).

Bien esta es la traducción de parte del artículo, todo el crédito es para Marcel Gagné el autor del texto original y completo en inglés se puede acceder haciend clic aquí:

No tengo un iPod, una iMac, o un iPhone. No hay productos Apple en mi mundo. No porque no crea sean cool los productos de Apple. Lo son. No porque no crea que son lindos. Dije que es la tecnología hecha sexy, no?. No tengo productos de Apple porque son francamente restrictivos. Si embargo, tengo un puñado de películas en DVD con el logo de Pixar en la caja.

Como una clase de tipo de software libre, estándares abiertos que soy, creo en la capacidad para elegir lo que quiero usar y como querer usarlo. Creo en la capacidad para seleccionar lo que quiero usar en mis computadoras. Creo en estándares abiertos y un nivel de juego para pequeños y grandes negocios. Creo que la dependencia en el proveedor perjudica a los clientes y desalienta la innovación. No creo en las altamente cuestionables patentes de software (ver ‘desalentando la innovación). No creo en la restricción de las libertades individuales con la gestión de derechos digitales en relación al uso razonable (e.g. hacer backups, poner mis medios en más de un dispositivo, etc). No creo en pedir prestado de otros y luego dar vuelta las cosas y demandarlos como parte de como hacer mi negocio.

En síntesis, no creo en casi todo y en todas las  formas  en que Steve Jobs y Apple funcionan.

    Esto no quiere decir que Steve Jobs no haya sido un gran hombre que hizo genialidades. Y admiraba un montón tanto a él y a su empresa por la manera en que se las arregló para conseguirlas. Es difícil no estar atrapado en la emoción de la próxima  atracción que sale de Apple. La razón sabe que el mundo del software libre y abierto del cual soy tan afecto podría hacer con un poco de la magia del marketing de Jobs. Oh por favor, sólo un poco de la magia de Jobs. Por favor.
Pero en mi admiración por el hombre, no puedo ayudar sino pensar en todas las otras cosas. Las que no brillan, algo más oscuro debajo del pulido cromo exterior.
Steve Jobs fue un hombre genial que hizo lo que pocos llegan hacer en su vida. El cambió el mundo. En muchas maneras para mejor. Pero no siempre.

Fin de la traducción.

Interrogantes sobre las elecciones en Santa Fe

Quiero presentar un resumen brevísimo sobre las elecciones de Santa Fe, y luego plantear un par de preguntas:

Resultados para Gobernador

Partido FÓRMULA Votos %
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL BONFATTI ANTONIO JUAN 674.239 38,74
UNION PRO FEDERAL TORRES MIGUEL IGNACIO 612.208 35,17
FRENTE SANTA FE PARA TODOS ROSSI AGUSTIN OSCAR 387.162 22,24

Resultados para Diputados

Partido FÓRMULA Votos %
FRENTE SANTA FE PARA TODOS BIELSA MARIA EUGENIA 579.374 34,70
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL LAMBERTO RAUL ALBERTO 548.361 32,84
UNION PRO FEDERAL NICOTRA NORBERTO REYNALDO 245.615 14,71

Resultado para Senador

Partido FÓRMULA Votos %
FRENTE SANTA FE PARA TODOS CROSSETTI ALBERTO 10.510 40,04
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL VALDANO JUAN CARLOS CAYETANO 9.841 37,49
UNION PRO FEDERAL BALBI JORGE RAFAEL 2.964 11,29

Resultado para Intendentes

El socialismo ganó 21 intendencias mientras que el kirchnerismo lo hizo propio en 18 localidades.

Algunas consideraciones a partir de estos resultados

  • El socialismo ganó ajustadamente
  • El PRO hizo una excelente elección para gobernador
  • El kirchnerismo es la fuerza que más voto sacó en ambas elecciones legislativas
  • El socialismo tiene unas pocas intendencias más que el kirchnerismo
  • El PRO tuvo una bajo caudal de votos en las elecciones para diputados, senadores e intendentes.

Siendo un resultado tan disputado y repartido, las preguntas que quedan son:

  1. ¿Por qué el gobernador actual luego de haber sacado su partido una diferencia tan magra, dijo que fue un voto castigo al kirchnerismo? ¿No es llamativo que un ganador proveniente del oficialismo provincial salga a criticar a la oposición (es decir al oficalismo nacional)?
  2. ¿Por qué los dos diarios principales abanderados del sentido común interpretaron (¿por no decir falsearon?) el resultado con titulares tan beligerantes, cuando permanentemente denuncian la famosa cuestión de la crispación? ¿Será que hay una parte que se oculta?

Los resultados de las elecciones fueron extraídos del sitio oficial de las elecciones de Santa Fe.

 

Hechos llamativos de Santa Fe

Es notable que un un candidato oficialista ganando por un margen tan magro, diga que un voto “castigo” en Santa Fe. Más que notable es sorprendente. También es llamativa la interpretación (¿o deberíamos decir falsedad’) que los dos diarios más importantes del “sentido común” han realizado.

Estos son los datos duros de la elección (aclaración el Frente Santa Fe es la agrupación kirchnerista):

Resultados para gobernador

Partido FÓRMULA Votos %
UNION PRO FEDERAL TORRES MIGUEL IGNACIO 5.044 39,51
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL BONFATTI ANTONIO JUAN 4.112 32,21
FRENTE SANTA FE PARA TODOS ROSSI AGUSTIN OSCAR 3.016 23,63

Resultados para Senadores

Partido FÓRMULA Votos %
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL LIFSCHITZ ROBERTO MIGUEL 6.327 53,00
FRENTE SANTA FE PARA TODOS PERICHON ARMANDO MARIO 1.867 15,64
UNION PRO FEDERAL BERTOTTO LAURA MARIA 1.269 10,63

 

El perverso 6-7-8

Un blanco frecuentemente elegido por la oposición mediático-política es 6,7,8.  Cada vez que se dice que el grupo económico del diario de la corneta miente, monopoliza, tergiversa, conspira, sus defensores ponen el grito en el cielo. Dicen que enfrente hay un programa llamado 6,7,8 que también miente. Que persigue a los periodistas. Que es fascista. O que es estalinista. Que difama a la oposición. Que es una vergüenza, ya que 6,7,8 es un programa favorable al gobierno que es financiado por los impuestos “de todos nosotros”. Esta fue el argumento comunicado al periodismo por parte del jefe de gabinete del gobierno de la ciudad de Buenos Aires frente a la acusación del juez Ariel Lijo por la campaña sucia realizada en la ciudad de Buenos Aires1.

Comencemos diciendo que 6,7,8, es efectivamente un programa favorable a las políticas llevadas a cabo por los  dos últimos gobiernos oficiales.  No se escuda detrás de una falsa e inexistente objetividad. De manera que el televidente está debidamente prevenido cuando observa tal programa, sobre la opinión del conductor y sus panelistas.

Es muy importante tener en cuenta que el programa no es meramente de noticias. Es un programa de análisis, de informes, de discusión. Por esa misma naturaleza que tiene se puede estar de acuerdo o no. Pero decir que miente es falaz. Generalmente se hace eco de opiniones, dichos, declaraciones de periodistas y políticos. No hay nada de persecución en ese sentido. Carece de todo sentido lógico argumentar que se miente, difama o persigue cuando se retransmiten los dichos públicos de una persona también pública. De hecho, al ser un programa de discusión, no hay un discurso homogéneo, no son pocas las veces que los integrantes polemizan entre sí y hasta objetan los informes que realiza la producción. Existe un nivel de intercambio de ideas ausente en la mayoría de los programas que se dedican a la política. ¿Será que en general es criticado por quienes ven sus intereses afectados o por quienes nunca lo han visto?

Sucede que hasta hace poco los periodistas parecían pertenecer a una clase sacerdotal, intocable, inerrante, e inmaculada. Se suponía que si estaba impreso en el diario, lo decía la televisión o la radio era verdad. Los periodistas eran intermediarios totalmente neutrales, inocuos, asépticos de la realidad. Uno abría el gran diario argentino, y esa era “la verdad”, “la realidad”.

Esa era una concepción cuasi-religiosa del periodismo. La ciudadanía se sometía durante las mañanas a un momento devocional, en el cual los oráculos le decían cuál es el sentido común, cuál es la normalidad, cuales son los peligros que lo acechan, y hasta como tenían que vestirse de acuerdo a la situación meteorológica. Todo esto en general envuelto en un tono cataclísmisco. Hoy sabemos (o más bien recordamos) que por más profesional que fuere un periodista, es una persona que como todos nosotros, tiene opinión propia, tiene preferencias, tiene prejuicios, qué tanto: es un ser humano. Pero hay algo mucho más importante que hoy sabemos: el periodista trabaja para una empresa. Y una empresa persigue el aumento de las ganancias. El periodista además, está inmerso en una cultura empresarial de la cual es muy difícil contradecir (sea por necesidad de subsistencia o meramente por connivencia).

Es importante recordar una vez más, que en una sociedad capitalista, y mucho más aun, luego de la caída de la URSS, los grupos económicos – en particular aquellos relacionados con el manejo de la información – tienen tanto o más poder que los estados nacionales. Como apenas un ejemplo de esto dicho, considerar la enorme News Corporation2.

Hoy entendemos que detrás de una noticia puede haber un interés. El interés por obtener más poder, porque cuando se obtiene más poder, cuando se obtienen privilegios del estado, la rentabilidad del grupo económico es mayor. De esta manera las corporaciones del poder económico pueden vehiculizar mediáticamente lo que la sociedad debe escuchar para que ellas puedan incrementar sus utilidades y formarse además una opinión positiva de aquellas. Así, cada día ellos pueden comunicarle a sus lectores, oyentes y televidentes cual es el “sentido común”, cual es la “normalidad”. Pueden decir: “Eso que nos dicen desde el gobierno nacional, no atacan nuestra posición oligopólico, no señor, es contra Uds y por lo tanto deben defendernos. “ En nombre de una libertad de prensa nunca cercenada, nos dicen que defendamos su posición privilegiada en el mercado. Obviamente esto último nunca lo expresan abiertamente.

Retornando otra vez a “6,7,8″ si yo fuera un comunicador y me alegrara públicamente por la viudez de la presidenta o revindicara la dictadura militar, o dijera que el monopolio mediático es la “víctima” y posteriormente me enojara, ridiculizara o peor aun acusara al mensajero de mentiroso, o bien tendría mi salud mental afectada, o estaría mintiendo lisa, llana y descaradamente.

Que 6,7,8, es sesgado, sí, claro que lo es. Que sus informes tienen un estilo discutible puede ser. Todo programa de opinión lo es. Todos los programas, inclusive los “meramente ” informativos lo son. Escogen qué noticias decir y cuáles no. Escogen qué hecho resaltar y cuáles no. Escogen qué voces reproducir y a a cuáles bajar el volumen. Baste recordar como uno de los tantos ejemplos, cuando un periódico de supuesto perfil neutral, borró la imagen de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo de una foto. En efecto, 6,7,8 es mucho más sincero que otros programas, donde bajo una cáscara de objetividad le sirven en bandeja las preguntas a ciertos invitados a fin de que no tenga manera de “equivocarse”.

Con respecto al mentado asunto de “todos pagamos impuestos”. Suponiendo que todos fuéramos fiscalmente irreprochables. ¿Qué diremos entonces, por ejemplo, del gobierno de la ciudad que ha gastado una llamativa y gran cantidad de dinero de “nuestros impuestos y … (agregar toda la cantinela subsiguiente)” por la adquisición netbooks para las escuelas.3

Pero no sólo eso, todo programa político del canal que fuere, cuenta con auspiciantes. ¿O acaso los periodistas que responden al partido mediático opositor les cae maná del cielo? ¿ Y acaso los auspiciantes de aquellos le consultan a sus clientes acerca de qué programa político deberían apoyar?

Es cierto, se podrá argumentar que uno no vota a un auspiciante. Que uno elige pagar por algún producto o servicio del auspiciante X. En cambio, uno que no votó al FPV tiene que sufrir programas oficialistas como 6-7-8. De todas maneras dicho razonamiento es cuestionable, justamente si estoy pagando como cliente, por qué habría de tolerar que financien programas con los que coincido escasamente. Una objeción un poco más sólida diría que gobierno hay uno sólo por cuatro años, en cambio como cliente puedo escoger una empresa distinta en lugar de la auspiciante.

Concediendo esto último, hay un detalle que se omite: en primer lugar 6-7-8 ha invitado a unas cuentas personalidades identificadas con la oposición, entre ellos el más notorio ha sido Mario Vargas Llosa. Sin embargo, la única personalidad contraria al gobierno nacional que aceptó asistir en estos últimos tiempos fue Beatriz Sarlo.

Pero hay un elemento mucho más contundente que desde la oposición mediática se omite. De haberse aprobado acatado la ley de medios de comunicación audiovisual (¡es tan grande la influencia del oligopolio, que cometí el error de escribir que no había sido aprobado, cuando en efecto el congreso lo hizo, sucede que lamentablemente, el multimedio desconoce la ley 26.522!), perfectamente el canal 7 podría ser diferente, la oposición podría tener su cuota de espacio en el mismo y discutir la existencia, naturaleza y composición de un programa como 6,7,8 o crear otros alternativos.

Cito al respecto a Nicolás Lichtmaier que escribió un excelente artículo sobre la ley de medios:

El Canal 7 que vemos hoy es el Canal 7 de la vieja ley. El canal que permitió la actual organización de las cosas, conformándose su estructura de mando directamente entroncada en el poder ejecutivo. Eso, justamente, cambia con la ley. El gobierno se desprende de canal 7, que pasa a ser manejado por una empresa del estado, pero con mucha más independencia del gobierno. La oposición ahora tiene derecho (que todavía no ejerció) de participar de la dirección de los medios públicos.4

¿Pero es lo qué le importa a la oposición mediática: presentar voces alternativas, o más bien, escudándose en falsas pretensiones de libertad de prensa, mantener sus privilegios como corporación dominante, algo que han venido haciendo durante al menos por 35 años?

1 Noticia en La Nación (Un medio serio)

2Ver más al respecto en Wikipedia y en esta noticia de en la BBC  (Otro medio serio)

4Ver la sección Mitos sobre la ley en Ley de servicios de comunicación audiovisual y si tenés tiempo en el mismo sitio está el texto de la ley completa.

Alguna vez...

Y si alguna vez los porteños nos animamos a cambiar? A dejar de comprar espejitos… ahora de color amarillo.  Que podamos ganarle al miedo al egoísmo, a la apatía, a la vacuidad…

El pensamiento instantáneo


Recientemente leí un artículo1 de Jon “Maddog” Hall2 (Director Ejecutivo de Linux International3). La nota giraba alrededor del tema de la netiqueta, al cual “Maddog” arribó explicando hábilmente lo que el denomina “el factor de retardo” y “transmisión instantánea”.

¿Qué es el factor de retardo? Pues bien hagamos un viaje en el tiempo hacia el siglo XIX por lo menos . Los medios de comunicación y de transporte se desplazaban dificultosa y lentamente. Por lo tanto, en muchos aspectos la comunicación a mediana y larga distancia llevaba mucho más tiempo comparándolo con nuestros días.

 

Por ejemplo, una persona que hiciese un viaje de largas distancias, podría tener tiempo mientras escribía una carta, para construir, elaborar, descartar y rehacer sus pensamientos y formas en que los volcaba en el papel (o en el soporte físico que tuvieran a mano por esos tiempos). Y mientras el emisor esperaba la respuesta del receptor tendría probablemente tiempo para analizar acerca de lo que él mismo había comunicado. Tanto el emisor como el receptor contaban con ese factor de retardo.

Redes Sociales

La transmisión instantánea mediante el teléfono celular, el correo electrónico, la mensajería instantánea, y las redes sociales han aminorado ese factor.

Esto puede parecer en principio una obviedad, pero a veces lo evidente es lo primero que se pasa por alto. Sin embargo, omitirlo sería un error en cualquier discusión acerca de Facebook.

 

No es el asunto, tal vez, determinar si Facebook (se puede aplicar algo similar a Twitter4) es una herramienta “éticamente aceptable” o no. Quiero decir: no es preguntarse: ¿Está bien usar Facebook? sino la pregunta tal vez, que se deberíamos hacer es ¿Para qué es útil Facebook?

 

Este sitio web creado por Mark Zuckerberg ejerce una atracción notable, uno se sienta enfrente del teclado y ¡paf! vuelca todo eso tan importante se tiene que comunicar a su lista de amigos.

 

No se trata de menospreciar la masividad de Internet. De permitir que grandes fuentes de conocimiento sean accesible a todos. Por supuesto que no. De hecho estimo, mal que le pese a cierta clase sacerdotal del academicismo, que sitios como Wikipedia proporcionan una fuente de información de gran valor para el lego publicada bajo un sistema participativo5 y una licencia realmente democrática6.

 

Tampoco la cuestión está por analizar si el ser humano era en el pasado mejor moral y espiritualmente que el de la actualidad.

De lo contrario, se caen en las posturas reduccionistas de quienes esgrimen “que todo tiempo pasado fue mejor” , (y por ende no hay nada mejor y noble que la carta en papel) y entre aquellos que aceptan sin ningún sentido crítico todas las “herramientas” nuevas, no sea que los tilden de obscurantistas.

 

El problema tal vez sea que si uno se adapta a la herramienta como lo hace un líquido a su recipiente, pasa a ser un objeto utilizado por aquella, lo cual debería ser al revés.

Reducir el tiempo de retardo en la comunicación es en muchos escenarios beneficioso. Por ejemplo, se puede transferir un archivo de un punto al otro del planeta, con un tiempo de espera ínfimo. En muchos casos, la gran caída del factor de retardo puede salvar una vida.

 

Yendo a casos menos extremos, herramientas como Facebook permiten anunciar eventos culturales, sociales, noticias que los medios tradicionales ocultan o deforman etc. con cero costo e inmediata llegada. ¿Quién se podría oponer a eso? Solamente aquellos que consideren que o bien todo tiempo fue mejor o desestimen el uso de las nuevas maneras en que se muestra la tecnología o quienes tengan interés en conservar algún tipo de poder.

 

Pero Facebook asimismo (o cualquier red social de internet), elimina durante un debate el contacto cara a cara, poder ver los ojos y escuchar la voz y el tono del otro. Es así que muchas veces se le confiere más importancia al mensaje que al receptor del mismo. Me pregunto una vez más si eso ayuda a mejorar el desarrollo de una polémica por interesante que fuere.

 

No obstante, no olvidamos la discusión medular aquí (aunque el punto anterior es de gran importancia), por lo tanto los interrogantes cardinales son:

  • Cuando se quiere comunicar algo que tiene cierta profundidad: ¿Es beneficioso prescindir del factor de retardo?
  • ¿Es el factor de retardo un estorbo que la tecnología viene a eliminar mejorando el intercambio de opiniones? O bien, ¿Internet ha influido tan directa y provechosamente en nuestra capacidad intelectual – es decir las nuevas tecnologías no han salpicado de virtudes intelectuales que nuestros antepasados no tenían – que no vale la pena detenerse a evaluar lo que se quiere comunicar?
  • ¿Merece el mismo tiempo de respuesta, el comentario sobre un chiste, sobre la foto sacada con un amigo de la escuela primaria, hacer catarsis sobre alguna cuestión emocional, que la discusión de algún tema político, científico, teológico o filosófico?

 

La respuesta a tales preguntas tal vez nos ayude a determinar cuál es el real valor de Facebook y otras redes sociales similares.

 

1Linux Magazine Nº 125, pág. 87

2Jon “Maddog” Hall es miembro del directorio de varias empresas y organizaciones de tecnología.

3Linux International es una organización sin fines de lucro promueve el software libre.

4Twitter agrega un elemento en la comunicación: se trata de la cantidad máxima de caracteres permitidos en cada mensaje. La brevedad puede ser una gran virtud. Pero ¿puede cualquier reflexión reducirse a 140 caracteres?

5Puede leerse más al respecto aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Consenso

ftop: Herramienta para monitorear archivos

El programa ftop es similar en ciertos aspectos a lsof: muestra los archivos abiertos. Pero ftop los exhibe en una interfaz similar a la de top y además, proporciona información acerca de la velocidad en la transferencia de datos y estimación del tiempo. (Hacer clic en la imagen para ver un ejemplo de su funcionamiento).

ftop

Con ftop se puede saber además, el tipo de archivo abierto y el modo en que se accede (lectura, escritura, etc.)

ftop fue enpaquetado por el autor de este sitio para Fedora ;)

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